R ogelio tiene 87 años, pero desde hace 15 sufre Alzheimer. Conversamos con una de sus hijas para conocer de primera mano cómo descubrieron que su padre padecía esta enfermedad neurológica y cómo, desde entonces, están pendiente de él. Lo que preocupó a la familia de Rogelio desde un principio fueron los constantes olvidos que él, en ocasiones, trataba de ocultar. Luego, de repente, pasó del olvido a la agresividad. Su hija explica que la mirada de su padre decía: “No sé quién eres y me tengo que defender”.
En aquellos años, murió la esposa de Rogelio y entonces le fue diagnosticada una depresión que ocultó el Alzheimer. Por eso, un buen diagnóstico ayuda a que la enfermedad del Alzheimer se estabilice.
Rogelio desapareció un día. Quería volverse a su pueblo.
La familia estuvo llamando a su casa y no contestaba; salieron a buscarlo y lo encontraron en la Terminal de Albrook, dispuesto a irse a su pueblo.
La familia dedica las 24 horas del día a cuidarlo; tienen 2 cuidadoras, una de mañana y otra de tarde. Nunca lo dejan solo. Se ha de cuidar a un enfermo de Alzheimer con mucho cariño y mucho respeto, y se ha de recordar lo que a esa persona no le gustaba, dice su hija.
Rogelio ya no reconoce a nadie de su familia, para sus hijos eso es lo peor. No cuentan con la ayuda de ninguna institución; sólo tienen las ganas de entender y aprender cómo funciona esta enfermedad.
Rogelio es uno de los tantos panameños que en edad avanzada sufren de Alzheimer, mal que se manifiesta en la pérdida progresiva de la memoria, sin embargo, es una enfermedad que va en aumento en el mundo y Panamá no es la excepción. Lastimosamente, no hay cifras que indiquen el porcentaje de panameños afectados por este mal.
De acuerdo con el ex ministro de Salud y neurólogo, Fernando Gracia, no hay cifras nacionales porque no se ha realizado un estudio epidemeológico sobre el Alzheimer, es por ello que el Hospital Santo Tomás tiene programado realizar el próximo año una investigación sobre la incidencia de la enfermedad a nivel nacional.
Mientras tanto, datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que el mal de Alzheimer afecta a 230 millones de personas en el mundo y cada año se suman 4.6 millones de nuevos casos. Se estima que para 2050 la cifra se elevará a 100 millones de casos.
Los números son impactantes, puesto que cada cinco años se duplica el riesgo en personas mayores de 60 años, según información proporcionada por Gracia.
La silenciosa enfermedad Es la forma de demencia más frecuente que existe, conlleva a la pérdida irreversible de las capacidades intelectuales, lo que incluye la memoria, la capacidad de expresarse y comunicarse adecuadamente, de organizar la vida cotidiana y de llevar una vida familiar, laboral y social autónoma.
Para Gracia, este mal suele confundirse con demencia senil, y por lo mismo no se le da la atención necesaria, de tal forma que si usted convive con una persona adulta que presente frecuentes olvidos, no lo deje al azar, los olvidos no son “normales”, puede haber una causa seria.
Las personas más propensas a padecer el Alzheimer son aquellas que fuman, toman alcohol en exceso, tienen el colesterol alto, sufren de hipetensión y diabetes.