H ace unos años, el mundo se preocupaba sólo por la desnutrición, pero hoy el panorama ha cambiado, y los especialistas se muestran alarmados por las altas cifras de obesidad que se registran en el mundo.
La obesidad se ha convertido en una de las mayores amenazas para la salud de millones de personas, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Panamá no escapa a este panorama, a pesar de que es un país en vías de desarrollo comparte cifras similares con los países del primer mundo.
Es un problema difícil de resolver por las autoridades sanitarias, al punto de que un informe realizado por “The Economist” indica que Panamá está en cuarto lugar en el planeta en la categoría de obesidad, posición alarmante para un país de 3.3 millones de habitantes; es decir, un paraíso para los obesos.
Mientras que un estudio elaborado por el Ministerio de Salud (MINSA) sobre el estado nutricional entre niños de 5 a 9 años sobre el Índice de Masa Corporal (IMC) señala que un 11.2% de los niños está en riesgo de sobrepeso. Mientras, el 8.8% presenta serios niveles de sobrepeso.
La prevalencia de obesidad alcanza un 10% en la ciudad de Panamá y un 14% en la provincia de Los Santos. Mientras que en Herrera el índice alcanza el 13%, de acuerdo con el estudio.
También las provincias de Chiriquí y Colón demostraron una prevalencia de obesidad del 13% y la provincia de Veraguas y las comarcas indígenas la prevalencia sólo alcanzó 8%.
La encuesta de Niveles de Vida realizada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) revela que el 33.6% de la población adulta de Panamá tiene sobrepeso y el 18.3% obesa.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen alrededor de 1.600 millones de adultos con sobrepeso y al menos 400 millones de adultos obesos en el mundo. En tanto, las enfermedades cardiovasculares provocan unos 17 millones de muertes anuales; por otro lado, proyecciones realizadas indican que los fallecimientos por diabetes aumentarán en un 50%.
Mala alimentación. Para el cardiólogo Sergio Solís, la obesidad en Panamá se debe a que la población tiene las mismas conductas alimentarias de los países desarrollados, pues ingieren alimentos hipercalóricos, ricos en grasas y azúcares, pero muestran desprecio por las legumbres y frutas.
Esta es una de las condiciones que ha favorecido a que la obesidad se convierta en una epidemia casi a nivel global, y los niños panameños son un claro reflejo de esta situación que se agrava cada día.
En este sentido, aseguró que la mitad de la población panameña enfrenta problemas de sobrepeso, debido a malas costumbres alimenticias que ocasionan un deterioro progresivo de la condición de salud.
Como ejemplo, explicó que hay niños de dos años de edad que padecen de obesidad, porque sus padres los someten a una dieta de grasas saturadas y a una ausencia casi total de ejercicio.
Otro factor que facilita el avance de la obesidad es el hecho de ser una enfermedad difícil de curar, puesto que se trata de un estilo de vida, de costumbres que deben ser cambiadas.
Sabías que. La obesidad no solamente causa enfermedades cardiovasculares, sino que produce otras secuelas en la persona, como, por ejemplo, dificultades de locomoción; en estos casos, la persona tiende a mantenerse estática con poco movimiento y esto es perjudicial para la salud.
La relación entre obesidad y enfermedades cardiovasculares es muy estrecha, ya que produce males como hipertensión, obstrucción coronaria, ataques cardiacos, embolias cerebrales y otros padecimientos.