En un recorrido realizado desde Calidonia hasta Santa Ana, donde se consultó a diferentes vendedores de puestos instalados en esa área, se pudo conocer que las ventas este año han sido buenas.
Las compras van desde masa de maíz molida, para hacer tamales, hasta el tradicional saril, que este año no refleja el movimiento de años anteriores.
Cada familia tiene sus propias costumbres, algunos consultados señalan que no debe faltar el jamón; otros consideran que el pavo, pero lo cierto es que cada una de las personas, dependiendo de sus posibilidades económicas, arma una cena para celebrar este día.
Un aspecto importante es que los panameños califican que esta fiesta es para celebrarla en familia.
Es el momento en que toda la familia debe reunirse para compartir y hacer más fuertes los lazos que los unen.
En esta época del año, nos comenta Arlina Santos, los panameños buscan de todo, no hay limites.
En cuanto a la venta de frutas como uvas y manzanas, a medida que se acerca la Noche Buena va aumentando, al igual que las ventas de las roscas, un alimento que de acuerdo con los encuestados no puede faltar este día en la mesa.
También compran diversas clases de inciensos para aromatizar el hogar.
Hay quienes piensan que los regalos son fundamentales y buscan cualquier tipo de obsequio como una forma de compartir su alegría con los familiares y amigos.
Para muchas personas es importante asistir a la Misa del Gallo y dar gracias a Dios por todas las cosas que nos ha regalado y habernos permitido celebrar otra fiesta.
Durante esta festividad aumenta considerablemente la demanda de productos nacionales tales como la papa, la zanahoria y vegetales. Además no debe faltar en la casa una botella de vino en la mesa, nueces, los turrones y el ron ponche.