La joven república panameña tiene bien a impresionar en la capital de Estados Unidos por los logros de algunos de sus hijos más destacados.
El pasado jueves 15 de octubre el Instituto Smithsonian honró a cinco panameños, al historiador Alfredo Castillero Calvo; la activista Grace Ingleton; la antropóloga Olga Linares; al médico Adán Ríos y al pianista Danilo Pérez, por sus logros sobresalientes en el campo de las ciencias, las humanidades y el arte, ante la concurrida asistencia de autoridades ministeriales panameñas, diplomáticos y académicos estadounidenses – y todo muy a pesar que en nuestro país no se reciben las buenas noticias con igual sofoco que las travesuras y nimiedades de nuestros políticos.
Sin duda, la inspiración de estos cinco panameños es hoy, más que nunca, necesaria e indispensable para romper el cinismo de nuestras expectativas del futuro.
El Embajador de Panamá en Washington, Jaime Alemán, resumió el motivo de la velada de la siguiente forma: “Su presencia representa cómo, el trabajo duro y el talento, sirven como modelos a seguir... y demuestran al resto del mundo lo que nosotros podemos alcanzar.”
Todos los galardonados han dejado una impronta indeleble en sus respectivas disciplinas: Danilo Pérez, con su siempre aclamada fusión de géneros musicales que lo han hecho acreedor de premios Grammys; el historiador Alfredo Castillero, cuya curiosidad lo llevó a realizar rigurosas investigaciones sobre una gama de temas, desde los flujos de comercio hasta la arquitectura colonial.
Por su parte la antropóloga Olga Linares, con sus trabajos en el Smithsonian dio luces sobre el desarrollo cultural y social, desde el tema agrario, de grupos sociales en Panamá y en otros rincones del mundo.
En esa misma línea, la novedosa forma de emprender labores sociales que resaltasen la herencia afroamericana ha otorgado un indiscutible liderazgo a la activista Grace Ingleton, mientras que la labor del doctor Adán Ríos en romper el tabú médico hacia una vacuna preventiva en contra del HIV, sólo es comparable con su profundo compromiso social con los más necesitados.
Ese mismo día, ese Instituto también inauguró una exhibición sobre nuestro país intitulada “Pasajes Panameños” en el Centro Ripley, próximo al Castillo del Smithsonian, hasta el 31 de mayo del 2010, que mostrará piezas sobre la historia social y natural de Panamá. En esta exhibición figuran importantes piezas arqueológicas y documentales sobre todas las etapas de nuestro decurso histórico, desde nuestro pasado pre-colombino hasta nuestros días, con especial atención a las vicisitudes de la construcción del Canal de Panamá, y detalles sobre la operación de la Zona del Canal hasta su traspaso definitivo a manos panameños en 1999.
De igual manera, en este proyecto figuraron como organizadores el Museo del Canal Interoceánico de Panamá, el Instituto Smithsonian para Investigaciones Tropicales y el Centro Latino Smithsonian.
A veces resulta desesperanzador que Panamá sea terriblemente fiel al adagio que “nadie es profeta en su tierra”. Aún así, existen panameños que sin reparo a las dificultades que impone el destino, continúan una lucha, ingrata por instantes, a fin de dejar el nombre del país y de sus conciudadanos en alto.