Un panda gravemente herido después de caer de un árbol volvió a la vida tras 54 horas en coma.
El panda "Pai Pai", de dos años y criado en la Reserva de Osos Panda de Chengdu, cayó desde una altura de cuatro metros y entró en coma, con un ritmo cardiaco de 30 pulsaciones por minuto (lo normal en este animal son entre 80 y 220 pulsaciones).
Los veterinarios le inyectaron vitaminas y nutrientes para reanimarlo, pero el estado de "Pai Pai" empeoró y se temía por su vida, por lo que se pidió que traumatólogos y neurólogos ayudaran en el tratamiento.
Finalmente, el oso comenzó a mover sus extremidades lentamente tras 54 horas de masajes y tratamientos para intentar que recobrara la consciencia.