Uno de los mediadores de la tregua entre las pandillas en El Salvador, el exguerrillero Raúl Mijango, atribuyó el repunte de los homicidios en el país a la falta de comunicación entre los cabecillas presos con sus estructuras que están en las calles, y afirmó que la tregua se mantiene.
“No se ha roto, la tregua sigue. Los homicidios pueden bajar en las próximas 72 horas”, dijo Mijango en conversación telefónica con la AP.
Al menos 27 personas fueron asesinadas el miércoles en diferentes puntos del país, y según las autoridades, la mayoría de estas muertes fueron atribuidas a las maras o pandillas.
Mijango culpó a las nuevas autoridades de Seguridad Pública por haber alterado las condiciones del proceso de pacificación, y anunciar que los líderes de las pandillas ya no tendrían ningún tipo de privilegios en las cárceles, y se prohibió que estos puedan salir para dar entrevistas.
Mijango afirmó que la falta de comunicación de los líderes de las pandillas, presos en diferentes cárceles del país y sus estructuras en las calles, contribuye al aumento de los homicidios.
También señaló que en los últimos días hay “un amarillismo” en los medios de comunicación en el tema de la tregua.
“Se ha generado una cepa de ‘manudirismo’ (mano dura) y pandillofobia y eso también afecta”, afirmó.
La “mano dura” fue una estrategia de combate a las pandillas impulsada por los dos últimos gobiernos de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) que se mantuvo en el poder durante 20 años (1989-2009).