El estallido de un coche bomba junto a un local de comida rápida sembró ayer el pánico en Moscú cuando apenas se había acallado el eco del asesinato 24 horas antes de un gobernador, blanco también de la ola de crimen que sacude Rusia.
Según informaciones de fuentes médicas no confirmadas por la policía, una persona murió y siete resultaron gravemente heridas al estallar el potente artefacto en el interior de un automóvil aparcado junto a un restaurante de la cadena McDonald"s, en el suroeste de Moscú.
La explosión tuvo lugar pasada la una de la tarde ayer (9.07 GMT) en el McDonald"s de la calle Pokrishkina. La bomba estaba colocada dentro de un automóvil tipo turismo del que apenas quedó el volante y la parte de la tapa del motor.
El entorno del lugar de la explosión quedó literalmente regado por los fragmentos de hierro y bolas de acero que emplazaron en la bomba el autor o autores del ataque para causar el mayor número de víctimas, según explicó la Policía.
Al menos tres heridos se encontraban en estado crítico y el hombre fallecido, según indicó el diario digital Gazeta Ru citando fuentes médicas, no pudo sobrevivir a un impacto en la cabeza que le causó pérdida de masa encefálica.
Otro herido fue una niña de cinco o seis años que se encontraba en el lugar con su madre.
La Fiscalía de Moscú había indicado que la explosión no produjo ningún muerto, pero esta información fue refutada en el hospital donde fueron ingresados los heridos más graves.
Según los testigos, la tragedia pudo haberse convertido en una masacre: cinco minutos antes de la explosión, en el McDonald"s se encontraba un numeroso grupo de niños que abandonó el local en dos autobuses escolares.
La Policía dijo que se trataba de un acto "criminal y no terrorista", posible resultado de un "ajuste de cuentas", aunque no descartó totalmente la versión de un atentado contra los intereses de la empresa norteamericana en Rusia.
Según indicaron artificeros de la Policía, el artefacto estaba compuesto por material explosivo equivalente a cinco kilogramos de trilita. Pero el portavoz del departamento de policía capitalino, Valeri Grabakin, dijo que el artefacto era casero y de menor potencia que la anunciada por los técnicos.
No obstante, la metralla impactó contra objetos del extremo opuesto de la avenida, a entre 300 y 500 metros de distancia del epicentro de la explosión.
Como en otros atentados a gran escala en la capital rusa, la Policía aludió a la "pista chechena" para explicar el ataque. "Es posible que se haya tratado de un enfrentamiento entre dos grupos chechenes", dijeron fuentes policiales a la prensa.