En su primer discurso público sobre el tema en lo que va del año, el Papa señaló ante más de 500,000 personas congregadas en la misa con la que concluye la Jornada Mundial de la Juventud, realizada en Toronto, Canadá, que los creyentes no deben permitir que los actos de unos pocos desvíen su devoción.
“Si ustedes aman a Jesús, aman a la Iglesia, no se sientan desalentados por los pecados y las fallas de algunos de sus miembros’’, dijo el pontífice.
“Si bien el daño que algunos sacerdotes y religiosos hicieron a jóvenes y (personas) vulnerables nos inunda a todos con una profunda sensación de tristeza y vergüenza’’, según Juan Pablo, la vasta mayoría de los sacerdotes y otros miembros de la Iglesia sólo desea servir y hacer el bien’’.
Permanezcan cerca de ellos y apóyenlos, agregó recibiendo aplausos y vivas de la multitud. Juan Pablo II anunció ayer que Colonia, en Alemania, será la sede de la XX Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se celebrará en el año 2005.
La Jornada Mundial de la Juventud se creó en 1984, cuando tras concluir el Año Santo de la Redención, Juan Pablo II entregó una cruz de madera de cuatro metros de alta a los jóvenes invitándoles a llevarla por todo el mundo.
Desde entonces se han celebrado en Roma (1985), Buenos Aires (1987), Santiago de Compostela (España), en 1989; Czestochowa (Polonia), en 1991; Denver (Colorado, Estados Unidos), 1993; Manila, en 1995, París en 1997; Roma de nuevo durante el Jubileo 2000, y ahora en Toronto, donde concluyó ayer el encuentro.
Se calcula que 80 millones de dólares es el gasto estimado en organizar la Jornada y 25 millones de dólares el déficit que se prevé. El Papa dio las gracias a todos los hispanohablantes que han participado en la Jornada y les animó a no tener miedo, comprometerse con la difusión del Evangelio y humanizar al mundo.
“Con vuestra fe, esperanza y amor, con vuestra inteligencia, fortaleza y perseverancia debéis humanizar el mundo en que vivimos”.
Agregó que la sal condimenta y da sabor a la comida y que los jóvenes deben cambiar y “mejorar el sabor” de la historia humana.