El papa Juan Pablo II aceptó ayer la dimisión del obispo estadounidense de Lexington (Kentucky, sur de Estados Unidos), monseñor Kendrick Williams, acusado de pedofilia, indicó el Vaticano.
Lexington es la tercera diócesis norteamericana, después de Palm Beach y Milwaukee, que pierde su obispo titular en el marco del escándalo de sacerdotes pedófilos que azota a la iglesia católica estadounidense.
Monseñor Williams ya había sido apartado de su cargo hace algunos meses, después de que un ex monaguillo interpusiera una demanda por agresiones sexuales que remontan a más de 20 años.
Por otra parte, el Papa concedió ayer audiencias a cuatro presidentes, el ugandés Yoweri Museveni, el togoleño Gnassingbé Eyadema, el de Kiribati, Teburoro Tito, el presidente de las Islas Marshall, Kessai Note, y al rey de Swazilandia, Mswati III. El Papa recibió a cada uno de sus huéspedes durante cinco minutos en la biblioteca de El Vaticano.