El papa Francisco convocó a sus asesores para esbozar sus reformas en el Vaticano, admitiendo que existe resistencia a sus cambios, pero advirtiendo que acoge de buen grado el debate y que seguirá adelante con la iniciativa.
Es la séptima ocasión en la que el grupo de nueve cardenales, que representan a los cinco continentes y el Vaticano, se reúne para preparar una reforma del Gobierno vaticano, y que Francisco dice necesita cambiar para ser más eficiente y sensible a la Iglesia actual.
En una entrevista con el diario La Nación la víspera de que comenzaran las reuniones ayer, Francisco admitió que las resistencias internas a sus planes “ahora se evidencian”.
Francisco ha creado una Secretaría de la Economía para supervisar las finanzas, volviéndolas más eficientes, transparentes y acordes con los patrones internacionales. Sus propuestas para reformar la curia incluyen crear consejos pontificios para los laicos, la familia, los migrantes y los trabajadores de la salud, así como crear congregaciones para los laicos y la caridad.