El Papa Benedicto XVI criticó los vídeojuegos y las películas de dibujos animados para niños cuyo contenido es violento o de índole explícitamente sexual, considerándolos una "perversión".
En un mensaje para celebrar el Día de las Comunicaciones Mundiales de la Iglesia, el pontífice mencionó la "omnipresente influencia" de los medios de comunicación de masas. Señaló que eso los convierte en una poderosa fuerza en la educación de niños, posiblemente rivalizando con los papeles de la escuela, la Iglesia y el hogar.
"Cualquier corriente que produzca programas y productos, incluidos filmes de dibujos animados y videojuegos, que, en el nombre de la diversión exalten la violencia (..) o la trivialización de la sexualidad humana es una perversión", dijo Benedicto XVI. Y dicha perversión es "aún más repulsiva cuando los programas se dirigen a los niños y a los adolescentes", añadió el Papa.
"¿Cómo explicar este entretenimiento a incontables niños inocentes que sufren violencia, explotación y abuso?", preguntó el pontífice.
El Papa recomendó que los niños sean iniciados en "la literatura clásica, en las bellas artes y en la música que levanta el espíritu".