El papa Francisco advirtió a los administradores del Vaticano que su trabajo puede experimentar una espiral descendente hacia la mediocridad, los chismes y discusiones burocráticas si olvidan que lo suyo es una vocación profesional de servicio a la Iglesia.
El papa hizo el comentario en su mensaje navideño a la Curia Vaticana, la burocracia que conforma el gobierno central de la Iglesia católica romana. El discurso era muy esperado dado que Francisco fue electo en un mandato que pretende reformar la anticuada y muchas veces disfuncional administración.
La semana pasada, el papa Francisco reestructuró la poderosa congregación de obispos, retirando al cardenal estadounidense Raymond Burke.