El papa Francisco condenó la legalización de las drogas de uso recreativo por considerarlas un experimento fallido y sumó su voz al debate que se libra desde Estados Unidos hasta Uruguay y más allá.
Francisco declaró ante los miembros de una conferencia contra el narcotráfico efectuada en Roma que incluso los limitados intentos por legalizar este tipo de drogas “no solo son altamente cuestionables desde un punto de vista legislativo, sino que además no consiguen los efectos deseados”.
Suministrar drogas a los adictos, agregó, equivale a “rendirse ante el fenómeno”.
“Permítanme afirmarlo inequívocamente”, dijo, “el problema del uso de drogas no se soluciona con drogas”.