El Papa sorprendió ayer tanto al primer ministro canadiense, Jean Chrétien, como a los fieles cuando al llegar a Toronto bajó la escalerilla del avión por su propio pie, en vez de utilizar un ascensor como ha hecho en sus últimos viajes.
La imagen del papa Juan Pablo II descendiendo la escalerilla mientras Chrétien esperaba en tierra, fue recibida con muestras de júbilo por los miles de peregrinos llegados de todo el mundo para contemplar la ceremonia de bienvenida desde el centro de Toronto a través de pantallas gigantes de televisión.
El gesto del Papa parece un desafío a las noticias de su precario estado de salud y al programa de su visita a Toronto, que está centrado en la necesidad de que el Papa descanse antes de asistir a los eventos de la Jornada Mundial de la Juventud.
El Santo Padre -que con el viaje que inicia en Toronto y que le llevará a Guatemala y México ya suma 97 desde que fue elegido Papa- ha agradecido a Canadá su generosidad en oficiar como anfitrión de las decenas de miles de jóvenes de todo el mundo que han llegado a esta ciudad para participar en el evento católico. Juan Pablo II afirmó nada más llegar a Toronto que los jóvenes representan el futuro del mundo, aunque lleven en sí las marcas de una humanidad que demasiadas veces no conoce la justicia y la paz.
El Papa recordó "con cariño" su primera visita al país, en 1984 -en la que recorrió durante 12 días todo el país- así como la breve estancia de 1987 cuando viajó a una remota comunidad indígena de la región norte.
En esta ocasión, como el propio Papa ha lamentado, la visita se reducirá a la ciudad de Toronto, donde asistirá a tres ceremonias públicas relacionadas con la Jornada Mundial de la Juventud, el jueves, sábado y domingo. Mientras tanto, el Sumo Pontífice descansará la mayor parte del tiempo en una apartada isla del lago Simcoe, situado unos 90 kilómetros al norte de Toronto, propiedad de la congregación de San Basilio.
La isla de la Fresa, donde el Papa ha llegado poco después de las 20,30 GMT, ha sido elegida por las autoridades vaticanas como lugar de retiro en lo que se ha calificado como las primeras vacaciones de Karol Wojtyla fuera de Italia.
El Papa estará acompañado por un reducido grupo de jóvenes católicos de todo el mundo que han acudido a Toronto para participar en el Día Mundial de la Juventud así como por otra media docena de miembros de la curia y asistentes papales.
La primera ceremonia pública del Papa tendrá lugar el jueves para participar, en el centro de Toronto, en la ceremonia de bienvenida de los jóvenes que asisten al encuentro. En la mañana del sábado, el Papa se entrevistará con diversas personalidades canadienses, entre ellas la representante de la reina de Inglaterra, la gobernadora general Adrienne Clarkson, y el matrimonio Chrétien, para partir después hacia el parque de Donwsview Lands.
En Downsview se realizará en la noche del sábado una vigilia y, posteriormente en la mañana del domingo, la misa papal a la que se espera acudan centenares de miles de feligreses aunque hay dudas que los asistentes superen el medio millón alcanzado en ese mismo lugar durante la primera visita del Papa en 1984.