Papá Noel se dejó ver en las calles de Bagdad por primera vez desde hace cuatro años, en un acto organizado por el ministerio del Interior en muestra de solidaridad con la minoría cristiana iraquí, blanco durante años de acciones violentas.
Papá Noel apareció en la calle Abu Nawas, una de las arterias más antiguas de la capital iraquí, y, como en el resto del mundo, distribuyó regalos a los niños que se le acercaron, vestidos con trajes tradicionales de las diferentes provincias del país y que cantaban "somos iraquíes".
El acto estuvo organizado por el ministerio iraquí del Interior, en muestra de solidaridad a la minoría cristiana de Bagdad y Mosul, blanco durante años de actos violentos y ataques.
En un discurso, Alfred Samaan, secretario general de la Unión de Escri tores Iraquíes, explicó no considerar la "celebración como únicamente cristiana, sino que ha sido para todos los iraquíes".