El papa Benedicto XVI deseó que la Navidad sea para todos "fiesta de la paz y la alegría", en el mensaje de su última audiencia general antes del inicio de la celebración del periodo navideño.
"Que la Navidad sea para todos fiesta de la paz y de alegría por el nacimiento del Salvador. Qué la paz reine en las familias y estas puedan transcurrir la Navidad unidas ante el belén y el árbol adornado con luces", dijo el Papa.
Asimismo, deseó "que todos los miembros de la familia, sobre todo los niños, ancianos y los más débiles, puedan sentir el calor de esta fiesta y que se extienda a todos los días del año".
Pidió a los fieles católicos que "la oración se haga más intensa" en estos días de preparación a la Navidad, para que se realicen "las esperanzas de paz, salvación y de justicia, que el mundo necesita urgentemente". Instó a orar para que "la violencia sea derrotada por la fuerza del amor, las contraposiciones cedan a la reconciliación, la voluntad de imponerse se transforme en deseo de perdón, justicia y de paz".
Y por el "mensaje de solidaridad y acogida que procede de la Navidad".