El Papa Juan Pablo II, con un mejor semblante, bendijo ayer a los fieles desde la ventana de su habitación en el décimo piso del hospital Gemelli donde se encuentra internado.
El Papa, que tenía buen semblante, saludó primero y después bendijo al centenar de fieles congregados en la plazoleta del hospital, donde se habían instalado altavoces gigantes para escuchar el mensaje dominical en directo desde la plaza de San Pedro.