El papa Benedicto XVI volvió a recordar la posición de la Iglesia Católica en contra de la legislación de la interrupción voluntaria del embarazo y de la eutanasia.
Joseph Ratzinger hizo ese recordatorio en el sermón dominical del Angelus pronunciado ante miles de fieles católicos congregados en la Plaza de San Pedro del Vaticano.
El Obispo de Roma recordó que se celebraba la Jornada de la Vida y explicó que ésta es "obra de Dios" y "no se puede negar a nadie, ni al pequeño e indefenso feto ni a quienes presentan graves discapacidades".
También invitó "a no caer en el engaño de pensar que se puede disponer de la vida hasta poder legitimar su interrupción con la eutanasia, enmascarándola con un velo ".