El Papa Juan Pablo II regresó ayer al Vaticano, dos semanas y media después de haber sufrido otra crisis respiratoria y horas después de asomarse por la ventana y saludar con voz ronca a los peregrinos.
El Pontífice de 84 años de edad se persignó antes de salir de la Policlínica Gemelli.
Fue llevado en una camioneta gris Mercedes con los vidrios oscuros y no en el Papamóvil que usó tras la hospitalización anterior. Una cámara de televisión dentro de la camioneta transmitió imágenes del Papa siendo llevado al Vaticano.
Juan Pablo II retornó a la Santa Sede dos semanas y media después de ser trasladado de urgencia a la policlínica Gemelli, de Roma, para ser sometido a una operación de traqueotomía destinada a aliviar sus problemas respiratorios.
Gritos de "¡Viva el Papa!"" se escucharon a las puertas del hospital cuando Juan Pablo II hizo el signo de la cruz y la camioneta se alejó. El Papa agitó sus manos y bendijo a miles de romanos y turistas que se congregaron en el camino, y su caravana atravesó la plaza brillantemente iluminada al caer la noche, cruzó el Arco de las Campanas, y desapareció dentro del Vaticano.
El Pontífice abandonó la clínica algunas horas después de hablar con voz ronca a los fieles en su primer mensaje en directo desde el mes pasado, cuando fue sometido a una traqueotomía.
El Papa, que en mayo cumplirá 85 años, regresó, según fuentes sanitarias, con la cánula en la tráquea y serán los médicos los que decidan si la mantiene o cuando se la retirarán.
En sus 26 años de Pontificado, Karol Wojtyla ha pasado 164 días hospitalizado en el "Vaticano III".