El Papa Benedicto XVI volvió a condenar lo que dijo son amenazas a la vida, como la eutanasia, el aborto y pidió a los fieles seguir su conciencia y no ceder a las presiones.
"Los cristianos son llamados constantemente a movilizares para resistir los ataques contra el derecho a la vida", dijo el Papa.
El pontífice señaló que los países pobres están sometidos a una creciente presión para legalizar el aborto "y liberalizar nuevas formas químicas de aborto, usando el pretexto de la salud reproductiva".