Mundo

Para lograr evitar el "jet-lag", no coma


El cerebro tiene un reloj circadiano vinculado a la alimentación, además del que regula su funcionamiento fisiológico basado en la luz natural.

Según los investigadores, ese "reloj secundario" ayudaría a explicar la forma en que los animales adaptan sus biorritmos para no morir de hambre.

Además, su existencia sugiere que un cambio en las horas de alimentación podría ayudar a los seres humanos a superar los malestares causados por el desplazamiento a través de husos horarios, conocidos como "jet lag".

 

"Para un mamífero pequeño, encontrar alimento cada día es una misión crucial", señalaron en el informe Clifford Saper, presidente del Departamento de Neurología de BIDMC, y James Jackson, profesor de Neurología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard.


fecha edicion
old id
387020
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América