Policías canadienses tomaron control de camiones blindados privados y le dijeron a residentes locales que no saliesen a las calles mientras buscaban a un hombre que mató a tres agentes en un tiroteo en Moncton, una localidad habitualmente tranquila.
Agentes fuertemente armados de la Real Policía Montada recorrían calles y bosques en busca de Justin Bourque, de 24 años, que lucía camuflaje militar y llevaba dos fusiles en una foto dada a conocer por la policía en Twitter. Las escuelas y oficinas gubernamentales en la ciudad estaban cerradas, y los autobuses del transporte público no estaban circulando. El servicio de correos fue suspendido.
El agente de la policía montada Damien Theriault dijo que las autoridades respondieron a una llamada el miércoles por la noche sobre un hombre armado en el norte de Moncton. Tres de los agentes que respondieron a la llamada murieron y otros dos resultaron heridos.