Los paramilitares de ultraderecha declararon objetivo militar a los guardias de la penitenciaría de la ciudad de Valledupar (norte), considerada la cárcel más segura de Colombia, en una campaña intimidatoria que han extendido a otras prisiones del país, dijo ayer a la AFP el director del reclusorio, mayor Pedro Aranguren.
"Los paramilitares creen que con amenazas de muerte van a desestabilizar el sistema carcelario del país o que van a crear el terror entre los guardias de Valledupar. La rigurosidad de la prisión no cambiará mientras permanezca en la dirección", aseguró Aranguren.
Las amenazas de muerte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) contra los funcionarios carcelarios de Valledupar se hicieron evidentes el pasado miércoles, cuando asesinaron a balazos a un guardia del penal y causaron graves heridas a otro más en los mismos hechos.
"Al guardia herido le dijeron que todos en la cárcel habíamos sido declarados objetivo militar de los paramilitares", insistió Aranguren.
"A mí, por ejemplo, me dieron plazo hasta el 30 de junio para que abandone la ciudad. Pero de aquí no me voy, porque no podemos entregarle las cárceles a los delincuentes, ni mucho menos salir corriendo cuando se aplica con rigor la disciplina carcelaria", agregó.
La penitenciaría de Valledupar, que entró en funcionamiento hace dos años, alberga a 1,387 internos bajo las más rigurosas medidas de seguridad, por lo que se le considera el principal reclusorio de Colombia y Latinoamérica, incluso, es comparada con los penales de Estados Unidos.
En tanto, el líder espiritual de Hamas, el jeque Ahmed Yassin, se unió a más de 1,000 palestinos ayer en un mitin pese a que los funcionarios de seguridad palestinos dijeron hace seis días que estaba bajo arresto domiciliario.
Fuentes de seguridad palestina obligó mantener a Yassin bajo arresto domiciliario, pero la policía palestina que vigiló la manifestación no hizo intento alguno por detenerlo.
Yassin, en un Jeep y seguido por sus guardaespaldas, dijo que no violaba ninguna orden. No tengo información sobre ninguna orden de arresto domiciliario. Nadie me lo ha dicho y es por ello que estoy aquí"", dijo.
Israel abolió ayer la prohibición de que los periodistas entraran en las principales poblaciones Cisjordanas ocupadas por sus soldados en los pasados 10 días.
Estas no son ya zonas militares cerradas, informó la oficina del vocero del Ejército en un comunicado. Cualquiera con pasaporte extranjero, incluidos los periodistas, por supuesto, puede entrar, agregó.
La derogación no afecta a los periodistas palestinos, que todavía deben obedecer el toque de queda vigente en las poblaciones, ni a periodistas israelíes, informó la oficina del vocero. Los ciudadanos israelíes no pueden entrar en zonas gobernadas por palestinos de Cisjordania o Gaza, aunque algunos periodistas israelíes han entrado a pesar de la orden.