Unos 200 paramilitares de ultraderecha fuertemente armados y con trajes camuflados comenzaron a concentrarse en una región del norte de Colombia, en donde se realizará una negociación de paz con el gobierno para desmovilizar a los combatientes de esos grupos armados.
Fuentes de esos grupos armados ilegales que combaten a la guerrilla izquierdista afirmaron ayer que los 200 hombres se encargarán de prestar seguridad a los 10 jefes de esos escuadrones que se concentrarán en la zona.
El gobierno se dispone a expedir un decreto creando una zona de ubicación de 368 kilómetros cuadrados, similar a la extensión de Santiago de Chile, en donde se concentrarán los jefes paramilitares para las negociaciones de paz.
En esa región los jefes paramilitares no podrán ser capturados para que respondan por los delitos de los que se les acusa en Colombia o para ser extraditados a Estados Unidos que los reclama por narcotráfico.
En tanto, el Ejército colombiano frustró ayer un atentado que se iba a cometer contra el sistema de transporte masivo de Bogotá con una carga de explosivos, informaron fuentes castrenses.
Una carga de tres kilos del explosivo conocido como "anfo", con dos sistemas independientes para su activación, fue decomisada tras varios allanamientos en viviendas de las barriadas del sur de la capital colombiana, según un reporte del Ejército.
La fuente aseguró que el explosivo iba a ser utilizado en una de las estaciones terminales del sistema de transporte masivo, conocido localmente como "Transmilenio", en el sur de esta urbe de 6.9 millones de habitantes.
El Ejército atribuyó el hecho a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).