Un matrimonio cubano que estuvo preso durante meses en un centro de detención en Bahamas denunció ayer, al arribar a Miami, que ambos fueron víctimas y testigos de golpizas y malos tratos en el lugar.
Las denuncias de Randhy Rodríguez y su esposa Misleidys Olivera incluyen ataques físicos y verbales, violaciones de mujeres, falta de agua potable y de atención médica, entre otros. Reafirman, además, las acusaciones que efectúan desde hace más de dos meses varias organizaciones de exiliados de Miami, de atropellos a los derechos humanos a unos 40 cubanos indocumentados detenidos en Bahamas.
La prensa de Bahamas filtró un informe oficial en el que un investigador designado por el gobierno de Bahamas admitiría que se cometieron abusos en dos centros de detención del archipiélago caribeño.
El gobierno de Bahamas ha negado las acusaciones y ha declarado que se trata de una campaña para desprestigiarlo.