LA COMISIÓN de Asuntos Internos del Parlamento de Israel (Kneset) respondió a la petición del presidente Moshe Katzav de ser eximido de sus funciones, mientras se aclaran las acusaciones de acoso sexual y violación presentadas contra él.
La petición fue aprobada con 13 votos a favor y 11 en contra en una reunión de la Comisión, que cuenta con 25 miembros. La presidenta de la Kneset, Dalia Itzik, asumió las funciones del jefe del Estado.
Katsav, quien proclamó su inocencia en una tumultuosa comparecencia ante los medios, ha pedido ser eximido por un período de tres meses, según la ley, mientras el fiscal general, Menajem Mazuz, decide si abre un juicio contra él.
La suspensión de Katzav no va a satisfacer a gran parte de la clase política y de la opinión pública que desean su dimisión o que sea destituido por el Parlamento, porque el debate está dañando la institución presidencial.
Para que la destitución sea efectiva deberá aprobarla el pleno del Parlamento con el voto del 75% de los diputados, esto es 90 de sus 120 legisladores.
Pero muchos políticos, y la mayor parte de la opinión pública, piden que Katzav dimita simple y llanamente. Según una encuesta que publicó el diario Yediot Aharonot, un 71% de los israelíes exigen que el presidente renuncie de inmediato.
Mientras tanto, está en marcha el proceso judicial que podría desembocar en el procesamiento del jefe del Estado. Katzav habría incurrido en graves delitos sexuales contra ex funcionarias empleadas en el Ministerio de Turismo (que Katzav ocupó antes) y en la residencia presidencial.
Parlamento aprueba dar licencia a Katzav
Al Jefe de Estado hebreo se le culpa por acosar sexualmente a cuatro funcionarias gubernamentales.