La Cámara de Diputados de Argentina investigará las denuncias contra los magistrados del Tribunal Supremo a pesar de que su presidente, Julio Nazareno, renunció al cargo el pasado viernes, antes de que ser acusado de una veintena de cargos por el Legislativo.
El titular de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, Ricardo Falú, afirmó ayer que la renuncia de Nazareno, "no detendrá" la investigación en el Parlamento de las denuncias que pesan sobre los otros ocho magistrados del alto tribunal.
Nazareno renunció ayer antes de que la Comisión emitiera el próximo jueves un dictamen sobre 22 causas en su contra y que después en julio deberían haber sido vistas en el Senado, que debía actuar como juez.
Falú no excluyó hoy que la Comisión que preside avance ahora contra "los (otros) jueces denunciados" y reiteró que existen numerosas causas en contra de los restantes miembros de la Corte.
Eduardo Moliné O"Connor tiene 67 pedidos provisionales de juicio político; Guillermo López, Augusto Belluscio y Adolfo Vázquez tienen 62 denuncias en su contra cada uno; Carlos Fayt, 57; Antonio Boggiano, 56; Enrique Petracci, 51; y Juan Carlos Maqueda, que asumió en diciembre pasado, ya suma seis.
Mientras tanto, el ministro de Justicia de Argentina, Gustavo Beliz, dijo hoy que el Gobierno "no va a ser un obstáculo" si el Parlamento decide seguir investigando a los otros magistrados de la Corte.
Beliz reconoció que "hay una gran cantidad de causas que tienen como protagonistas a otros jueces", al igual que lo tuvieron a Nazareno, y dio como ejemplo al caso Meller al que calificó como "un escándalo para todos los argentinos, una auténtica vergüenza".
Con el voto de Nazareno y de otros cuatro jueces, el fallo sobre la causa Meller determinó que el Estado debía pagarle a una empresa 137.5 millones de dólares por un contrato que dos organismos de control de gastos estatales advirtieron que ya se había abonado.
"Queremos un país en serio, normal, en el que no festejemos tanto que haya jueces honestos sino que lo tomemos como algo natural, como nunca debió dejar de serlo", dijo Beliz.
Sin embargó, el presidente del bloque justicialista de los diputados, José María Díaz Bancalari, dijo ayer que estos juicios deben estar desprovistos de "actitudes de persecución o revanchismo".
Incluso Taylor pidió ayuda a EU el viernes a pesar de que un día antes Bush le animó a abandonar el cargo para acabar con el derramamiento de sangre.