El Parlamento venezolano dio luz verde, con el voto de la mayoría oficialista, a un acuerdo de rechazo de las sanciones que el Congreso de los EE.UU. aprobó hace unos días contra funcionarios de ese país que Washington acusa de violar los derechos humanos durante las protestas de principios de año.
El Senado y la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobaron en las últimas fechas normas que se encuentran en espera de la firma del presidente de EE.UU., Barack Obama, y que conllevarían la negación de visados y la congelación de activos de funcionarios venezolanos acusados por la Administración estadounidense de violar derechos humanos.
El documento aprobado por el Parlamento recoge también el apoyo de la Asamblea Nacional al Ejecutivo venezolano “en todas las acciones que lleve a cabo para exigir respeto al principio de no injerencia y la soberanía nacional (...), así como en todas aquellas medidas que en reciprocidad se deban implementar”.
El acuerdo debatido en la sede del Legislativo “condena y desconoce” el texto aprobado en EE.UU., cuyo contenido -afirma- “pretende absurdamente sancionar a funcionarios venezolanos fuera de nuestro territorio, por constituirse un nuevo acto de intromisión en los asuntos internos”.
La AN aprobó la conformación de un comité de juristas para llevar ante los tribunales internacionales “por crímenes de guerra a todos los imperialistas.”