El Parlamento español observó ayer cinco minutos de silencio, acompañados solamente por los melancólicos compases de un violoncelo, en recuerdo de las víctimas de los atentados ferroviarios madrileños la víspera de cumplirse su primer aniversario.
Los legisladores del Congreso de Diputados permanecieron en silencio y en pie junto a sus bancas como preludio de las acciones que tendrán lugar hoy.
En Francia, el Parlamento Europeo guardó al mediodía un minuto de silencio en memoria de las víctimas.
A raíz de estos ataques, la asamblea de Estrasburgo decidió el año pasado convertir el 11 de marzo en el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo.