La ciudad de Gaza ha quedado a oscuras después de que la única central eléctrica de la franja se haya visto obligada a interrumpir su suministro por una falta de combustible.
La central, que cubre un tercio del consumo eléctrico en la franja, agotó ayer sus reservas de fuel, tres días después de que Israel cerrara los pasos.
El corte del servicio ha dejado complemente entre tinieblas la ciudad de Gaza y los campos de refugiados de Al-Bureij y Nuseirat es decir, a un tercio del millón y medio de habitantes de la franja.