Varios centenares de partidarios del presidente venezolano, Hugo Chávez se apostaron ayer cerca de la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que debate el caso de cuatro militares acusados de participar en el golpe de Estado del 12 de abril.
El máximo tribunal, que debate una segunda ponencia sobre el caso luego que la primera fuera rechazada por la mayoría de los 20 magistrados la semana pasada, amaneció ayer fuertemente custodiado por la militarizada Guardia Nacional.
Los efectivos mantuvieron a los manifestantes lo más lejos posible de la entrada del TSJ para evitar que se registraran enfrentamientos como sucedió la semana pasada.
“Si hay justicia habrá paz”, decía uno de los carteles que portaban los manifestantes.
Los chavistas piden al máximo tribunal que ordene el enjuiciamiento del general de División, Efraín Vásquez, ex comandante del Ejército; el general de Brigada Pedro Pereira, ex Jefe del Estado Mayor Unificado de las Fuerzas Armadas (CUFAN); el vicealmirante Héctor Ramírez Pérez, ex Jefe del Estado Mayor de la Armada y el contralmirante, Daniel Comisso Urdaneta.
La decisión que tome el TSJ se “va a acatar siempre y cuando sea lo justo”, dijo también a la televisora Gustavo Fernández, quien invitó al pueblo “a la calle” si la decisión es a favor de los oficiales.