Veinticuatro jugadores aficionados de baloncesto de Sibiu (centro de Rumania) disputaron un partido durante 80 horas sin parar, mejorando en ocho horas el anterior récord del partido más largo registrado en el libro Guiness.
El partido, que comenzó el jueves a las 11h00 locales, estuvo dirigido por árbitros acreditados por la federación rumana y acabó el domingo a las 19h00 con el marcador de 5.040 a 5.003.
Los jugadores, con edades entre 16 y 35 años, se relevaron para dormir junto a la cancha y fueron seguidos por dos médicos nutricionistas.