En una derrota sin precedentes y abriendo la posibilidad a mayores dificultades legislativas el Partido de los Trabajadores del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, perdió ayer la elección para la directiva de la Cámara de Diputados.
La dirección de la Cámara ha estado tradicionalmente en manos del partido en el gobierno.
Pero tras una agitada y extensa sesión de más de 13 horas, desde el lunes hasta pasadas las seis de la mañana de ayer, el partido de Lula cayó derrotado para presidir la Cámara por el período 2005-2006.
El aspirante oficialista, el diputado y abogado Luiz Eduardo Greenhalgh, perdió la votación frente a un inesperado candidato: Severino Cavalcanti, un diputado de 74 años, de un pequeño partido de la alianza de gobierno, el Partido Progresista (PP).
Cavalcanti lanzó su candidatura independiente afirmando que mejoraría los salarios de los diputados y que el congreso debía ser "verdaderamente"" autónomo del Poder Ejecutivo.
Cavalcanti obtuvo 300 votos frente a 195 de Greenhalgh, en una votación secreta de la Cámara, compuesta en total por 513 miembros, pero más de una docena de legisladores estuvo ausente de la sesión.