Los partidos alemanes inician hoy las negociaciones para formar una nueva coalición de gobierno con la hipótesis de una "gran coalición" entre democristianos (CDU
CSU) y socialdemócratas (SPD), sin Angela Merkel ni Gerhard Schroeder, en detrimento de otras posibilidades.
La presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Angela Merkel, quien desea convertirse en la primera mujer canciller de Alemania, fue reelecta ayer presidenta del grupo parlamentario de su partido en el Bundestag por una aplastante mayoría de un 98.6% de votos.
Su elección selló el neto apoyo con el que cuenta, pese a los bajos resultados de la CDU y su partido hermano, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), en las legislativas del pasado domingo.
Por su parte, el canciller saliente, Gerhard Schroeder, reiteró su deseo de establecer negociaciones con los diferentes partidos, sin "requisitos previos", sobre la composición de su posible nuevo gobierno.
Esas conversaciones empezarán hoy con los Verdes y proseguirán mañana con la CDU/CSU que, por su parte, negociará con los Verdes el viernes. La CDU/CSU y el Partido Liberal (FDP) aventajan al binomio SPD/Verdes en número de escaños en el nuevo parlamento federal (286 diputados contra 273), pero ninguno de los dos tiene una mayoría suficiente para formar un gobierno estable. Tampoco la actual coalición SPD/Verdes que apoyaba a Schroeder dispone de mayoría absoluta. Esta incertidumbre política puede ser fatal tanto para el crecimiento económico alemán como para la UE, que corre el riesgo de verse muy afectada por la parálisis en el gobierno.