La ingesta de pasta concentrada de tomate, como la que recubre las pizzas, puede ayudar a prevenir las quemaduras del sol en la piel y su envejecimiento prematuro, según un estudio británico.
Investigadores de la universidad de Manchester pidieron a un grupo de diez voluntarios que ingiriesen el equivalente de cinco cucharadas de pasta de tomate y diez gramos de aceite de oliva durante doce semanas y a otro equivalente, que sólo tomase el aceite.
Los científicos expusieron a los voluntarios de uno y otro grupo tanto al principio como al fin del experimento a radiaciones ultravioletas y descubrieron que los del primer grupo tenían un 33% menos de posibilidades de quemarse a la segunda exposición a los rayos.