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Patrimonios para el mundo

China es uno de los países del mundo con más bienes Patrimonio de la Humanidad, con 31.


China necesitará cien años para que todos sus bienes históricos sean incluidos como merecen en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que esta semana será ampliada, informó un responsable del Gobierno chino en declaraciones a la agencia oficial Xinhua.
Wang Fengwu, representante chino en la reunión anual del Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO en París, aseguró a la agencia estatal que China tiene 200 lugares que aspiran a ser incluidos en esa lista, lo que, a un ritmo de unos dos por año (el máximo permitido), exigirá todo un siglo.
En la actualidad, China es uno de los países del mundo con más bienes Patrimonio de la Humanidad, con 31, número similar a las naciones que encabezan la lista (España, Francia e Italia).
La Ciudad Prohibida, la Muralla China, el Palacio Potala de Lhasa, la ciudad antigua de Macao, el Ejército de Terracota, el Buda Gigante de Leshan o el Palacio de Verano son algunos de los bienes de la UNESCO más famosos localizados en China.
Wang destacó que ser incluido en la lista no es el fin último de los lugares históricos o reservas naturales de China, pero esa inclusión podría ayudar a traer beneficios económicos y sociales a la gente que vive en esas zonas.
"Lo más importante es que los gobiernos locales se comprometan a una apropiada conservación y administración de su herencia, siguiendo las convenciones internacionales", aseguró Wang, quien ocupa el cargo de subdirector general del Departamento de Desarrollo Urbano de China (dependiente del Ministerio de Construcción).
La reserva nacional de pájaros de Djoudj, ubicada en el norte de Senegal, ha sido retirada de la lista del patrimonio mundial en peligro.
"Un control biológico ha permitido a los gerentes de la reserva nacional de pájaros de Djoudj eliminar la amenaza representada por la invasión de algunas plantas, como la Salvinia molesta, en esta zona húmeda", indicó el comunicado del comité del patrimonio mundial de la Unesco.
La "Salvinia molesta", conocida como una de las plantas más dañinas para el ecosistema, amenazó durante varios años el equilibrio ecológico de la reserva, obligando a las autoridades gubernamentales a lanzar una intensa campaña de lucha apoyada por la cooperación internacional.
Djoudj, considerada como la tercera reserva ornitológica del mundo se extiende en una superficie de 12.000 hectáreas y dispone de un plan de agua permanente que atrae más de 400 especies de pájaros.
Según las estadísticas oficiales, al menos 3 millones de pájaros transitan anualmente por la reserva de Djoudj que se ha convertido en uno de los lugares más turísticos de Senegal.
-los agricultores y sus comunidades, a través de los derechos de los agricultores. El Tratado reconoce a nivel internacional por primera vez la contribución enorme que los agricultores han aportado y siguen aportando a la conservación y el desarrollo de los recursos fitogenéticos;
-los consumidores, dada la mayor variedad de alimentos disponibles, así como de productos agrícolas, junto con el aumento de la seguridad alimentaria;
-la comunidad científica, mediante el acceso a los recursos fitogenéticos, de importancia fundamental para la investigación y la mejora de las plantas;
- los centros internacionales de investigación agrícola, a cuyas colecciones el Tratado ofrece una base jurídica a largo plazo;
-los sectores público y privado, a los que se asegura el acceso a una amplia gama de diversidad genética para mejorar el desarrollo agrícola; y
-el medio ambiente y las futuras generaciones, puesto que el Tratado ayudará a conservar la diversidad genética necesaria para afrontar los cambios imprevisibles del medio ambiente y las necesidades humanas futuras.
Tenemos el imperativo moral de hacer funcionar el acuerdo, ya que los recursos fitogenéticos constituyen una auténtica "despensa" de la humanidad. Un legado acumulado por generaciones de agricultores durante milenios que debemos defender y que es decisivo para la seguridad alimentaria. Y al hacerlo pretendemos alcanzar uno de los objetivos que figura en las bases de la carta fundacional de la FAO: erradicar el hambre de la faz de la tierra.
Actualmente somos 6, 500 millones de habitantes en el planeta y las previsiones más pesimistas esperan casi 11, 000 millones de personas para el año 2050. La falta de alimentos se siente en diversos países. Por ejemplo, en la gráfica, mujeres y niños pakistaníes esperan a que les regalen los restos de comida de una cafetería en Karachi para poder alimentarse.


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241789
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América