Al menos once personas resultaron afectadas y heridas en el pavoroso incendió que se registró en tres mercados populares de Tegucigalpa, la capital de Honduras, informaron miembros del Cuerpo de Bomberos.
Las causas del siniestro se desconocen, pero el incendio fue de “gran magnitud” que requirió “mucho esfuerzo” por extinguirlo, dijo a los periodistas el oficial médico del Cuerpo de Bomberos, Félix Castillo.
Los bomberos dieron cuenta de que entre ocho y 11 personas, fueron afectados por la inhalación de humo y otros con heridas cuya gravedad no fue precisada, fueron llevados en ambulancias al Hospital Escuela.
El incendio se registró en una zona de varios mercados populares y otros negocios particulares en la ciudad gemela de Comayagüe- la, que forma parte del Municipio del Distrito Central que constituye la capital hondureña.
El alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, dijo a los periodistas que “algo raro” se percibe en el siniestro, por la magnitud, y el hecho de que prácticamente, al parecer, el fuego comenzó a arder en tres mercados simultáneamente.
Los mercados afectados son el Colón, San Isidro y Álvarez, adyacentes al de Las Américas.
Las pérdidas son millonarias y, según indicó el alcalde, se buscarán iniciativas orientadas a ayudar a los vendedores a recuperar sus puestos de venta.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, y el titular del Parlamento, Juan Orlando Hernández, analizarán el caso y ofrecerán otro tipo de ayuda a los comerciantes que perdieron sus negocios, informó a los medios una fuente del poder Legislativo hondureño.
Para investigar las causas del siniestro, el alcalde de la ciudad también prevé solicitar la ayuda de expertos de Estados Unidos que se encuentran en el país investigando el origen del incendio que se registró el martes pasado en la cárcel de Comayagua, centro del país, que ha dejado hasta ahora 358 muertos.
El fuego en los mercados se inició hacia las 13.00 horas locales y fue controlado tres horas después, en una agotadora jornada de los bomberos, que al principio además tuvieron limitaciones por la falta de agua en los hidrantes cercanos.
El incendio se originó en el Mercado Colón y se extendió al San Isidro y el Álvarez, los tres inmediatos al de Las Américas.