Las acusaciones particulares y populares en el juicio por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid pedirán indemnizaciones de un millón de euros ($1.3 millones al cambio actual) por cada una de las víctimas mortales.
A las 191 víctimas del 11-M en los trenes de cercanías de Madrid se suma el policía fallecido tres semanas después cuando siete de los presuntos autores de la matanza se suicidaron con explosivos en Leganés (cerca de la capital) al verse descubiertos y rodeados.
Los letrados de estas acusaciones acordaron pedir esta cantidad en sus informes finales, de los que retirarán su reclamación de que el Estado sea declarado responsable civil por los atentados.
La Asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M pedía esta responsabilidad de manera subsidiaria y la acusación en nombre de dos víctimas chilenas lo hacía de manera directa, pero finalmente decidieron retirar esta petición, de acuerdo con el resto de acusaciones, para poder solicitar esa responsabilidad por otra vía.