Robots para la desactivación de explosivos, aviones con cámaras que pueden controlarse a 100 kilómetros de distancia, armas y carros de combate se muestran en el Palacio de Exposiciones de Pekín, con el fin último de modernizar los departamentos policiales y militares.
La feria es visitada cada año por los responsables locales y provinciales de la Policía y del Ejército chino, pues, según explicaron los organizadores, cada comisaría o cuartel es responsable de su propia mejora tecnológica.