La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU. Nancy Pelosi, dijo que no se arrepiente de su reciente reunión con el presidente de Siria, Bachar al Asad, a pesar de las criticas de la Casa Blanca.
"Fue una visita muy intensa, no sólo debido a nuestra delegación, sino también por las conversaciones que tuvimos, centradas en la lucha contra el terrorismo y en traer la paz a Oriente Medio", dijo Pelosi a los periodistas tras encontrarse en Lisboa con el presidente del Parlamento luso, Jaime Gama.
En centenares de ciudades y pequeños poblados latinoamericanos miles de católicos acudieron hoy a vía crucis o a procesiones, como el Santo Entierro, en Nicaragua; los Encuentros, en El Salvador; o la de Jesús del Gran Poder y del Cristo del Consuelo, en Ecuador.
En Centroamérica predominó el aroma del incienso y de flores frescas y palmas que llevaron los fieles por calles adornadas con alfombras de sal, serrín y pétalos para las procesiones, una costumbre extendida en esta región.
En varios países los penitentes, unos con el rostro cubierto y otros vestidos de violeta o blanco, acompañaron las procesiones mientras se flagelaban para pedir favores a Dios o agradecerle por ellos.
La visita que hará el Papa Benedicto XVI a Brasil en mayo próximo disminuyó la afluencia de feligreses al Santuario de Nuestra Señora Aparecida, el mayor y más visitado del país.
Varios hombres que personificaron a Cristo, entre ellos un médico de 62 años, fueron "crucificados" en distintas representaciones callejeras realizadas en México.
El evento más relevante se realizó en el populoso barrio de Iztapalapa, en el sur de la capital mexicana, que según los organizadores reúne cada año a dos millones de personas, aunque fuentes periodísticas aseguran que el número es mucho menor y que esta vez no llegaron ni al medio millón.
Peregrinos de todas las iglesias cristianas se congregaron en el camino del Calvario para realizar, cada grupo con sus ritos particulares, el Vía Crucis y la oración.