El presidente Enrique Peña Nieto logró en los primeros 100 días de su mandato cambiar la percepción de la situación del país, y se afianzó en el poder ante la opinión pública asestando sorpresivamente algunos golpes mediáticos.
Un pacto político con la oposición, la detención de la poderosa lideresa del magisterio y el cambio de discurso en materia de violencia y seguridad marcaron el inicio de la administración priísta, que regresó al poder después de 12 años de gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN).
“Creo que la primera nota de estos 100 días es que cambió el tono de la política mexicana de manera sustancial. No es que haya tenido grandes resultados, pero la política mexicana tiene un horizonte constructivo más claro que hace unos meses”, dijo el académico Jesús Silva-Herzog Márquez.
Desde que tomó posesión el 1 de diciembre, la imagen y aprobación de su administración mejora progresivamente.
Según una encuesta independiente de la empresa Parametría, la administración de Peña Nieto tiene 59 puntos porcentuales de aprobación.