El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto adelantó las principales líneas de su plan de seguridad que tendrá un enfoque regional, en medio de una dura crítica a la estrategia implementada por la administración anterior, que no disminuyó el delito e incluso provocó una fragmentación de grupos criminales que los hizo más peligrosos.
Al encabezar una reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, que integra a los gobernadores y funcionarios federales, el presidente dijo que su estrategia partirá de seis líneas de acción, entre ellas dividir el país en cinco regiones, en las que se aplicarán operativos específicos , crear una gendarmería con 10,000 efectivos de manera inicial, formar 15 unidades de Policía Federal para combatir el secuestro y la extorsión, además de destinar millonarios recursos para un programa de prevención del delito.