El Departamento de Defensa no puede justificar cómo ha empleado 8.700 millones de dólares, el 95% de un fondo de reconstrucción para Irak, según ha puesto de manifiesto una auditoría.
La cantidad desaparecida es dinero iraquí procedente de las ventas de petróleo entre 2004 y 2007 y que gestiona el Pentágono.
Ese fondo, que tiene su sede en Nueva York, se creó en 2003 a instrucciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Tras la invasión, Irak permitió a EE.UU. que lo administrara para sufragar proyectos humanitarios y de reconstrucción, aunque retiró esa autorización en 2007.