Los océanos de latitudes altas se convertirán en un lugar más ruidoso para vivir por efecto del cambio climático, según un estudio publicado por la revista "Nature".
El aumento de la sonoridad podría provocar la pérdida temporal de la capacidad de oír en los delfines y en la conducta de algunos cetáceos.
La absorción del sonido podría reducirse hasta un 60% en los océanos más cercanos a los polos y en las áreas con aguas más profundas y esto podría perjudicar a algunas especies.