El profesor Carlos Castro, del Instituto de Estudios Nacionales (IDEN), reveló que la UP concursó con otras 200 propuestas.
Precisó que la convocatoria realizada por la ONU está orientada a establecer alternativas para la reducción de la pobreza en los países latinoamericanos.
Explicó que el proyecto está destinado hacia jóvenes pobres, a quienes se les están vulnerando sus derechos humanos.
Reveló que el proyecto se inició en febrero pasado y que consiste en levantar un muestreo en los distritos de San Miguelito, La Chorrera, Arraiján y Panamá, y establecer las causas de la pobreza en esos lugares.
Explicó que luego de levantar el perfil de los residentes en esos lugares, se procederá a realizar una serie de análisis para determinar posibles acciones para mejorar sus condiciones de vida.
Así mismo, el estudio será enviado a los organismos de crédito internacional, para que se interesen en aplicar proyectos de desarrollo en estos lugares.
Aquí se abordará el tema de la salud sexual y reproductiva de los jóvenes, así como la conservación del ambiente y la contaminación.
El informe, que será remitido a la ONU, deberá estar concluido en mayo de 2006. Además, se elaborarán documentos informativos para las comunidades, sobre los resultados del estudio.
Se realizará una serie de seminarios de divulgación con la población local y funcionarios gubernamentales, Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y organismos financieros.
Según el censo del 2000, Panamá presenta una pobreza de ingreso de 40.5% y una indigencia del 26.5%.
De acuerdo con las cifras, hay más de 168, 759 personas desocupadas y la mayoría se dedica a actividades informales.
Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 200 mil panameños ganan menos del salario mínimo y unas 300 mil obtienen ingresos inferiores a la canasta básica, aunque trabajan 40 horas.
Otras cifras que reflejan cierta contradicción, es el hecho que Panamá invierte B/. 525 millones en educación, pero se advierte la existencia de problemas de calidad en los contenidos y procesos educativos.
Así como un desigual acceso, falta de pertinencia en la educación que se ofrece, escasa rendición de cuentas y medición de resultados.
El estudio, que realizará la UP, también incluirá una evaluación de los diferentes factores que inciden en el aumento de la pobreza.
En este renglón se determinará cómo la falta de acceso a una buena educación incide en el aumento del número de personas que se deben dedicar a actividades de carácter informal.
También se analizara la pobreza rural, que se manifiesta en la desnutrición infantil, bajo ingresos mensual, déficit de vivienda.
La investigación se centrará en elaborar un perfil de los jóvenes pobres de los distritos de Panamá, San Miguelito, Arraijan y Chorrera y determinar sus carencias y buscar un modelo de desarrollo.
Cuatro de cada diez panameños viven en situación de pobreza total, (37.2%), y del total de la población el 16.7 %, 511, 800 panameños, se encuentran en situación de pobreza extrema.