El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó a una implacable persecución de los terroristas alrededor del mundo.
"Estados Unidos está determinado a permanecer en la ofensiva y a perseguir a los terroristas donde quiera que entrenen, se escondan o intenten establecerse", expresó Bush en un mensaje radial al país desde la Oficina Oval de la Casa Blanca, junto a familiares de las víctimas de los atentados que golpearon a Nueva York y Washington.
"Hemos conducido esta campaña desde las montañas de Afganistán hasta el corazón de Medio Oriente, el cuerno de Africa y las islas de las Filipinas, hasta células escondidas en nuestro propio país", señaló.
El rival demócrata de Bush, John Kerry, quien ha acusado a Bush de usar la guerra contra el terrorismo como instrumento político para asustar al pueblo, asistió a una conmemoración en Boston.
"Si el 11 de septiembre fue el peor día que hemos vivido, al mismo tiempo sacó lo mejor de nosotros", dijo.
"Tenemos que recordar siempre que solo destruiremos a los que buscaron destruirnos permaneciendo unidos", añadió.
El Papa Juan Pablo II declaró que se siente "cerca" de los estadounidenses con ocasión del tercer aniversario de los atentados de Nueva York y Washington y aseguró que reza por el fin del terrorismo.
Juan Pablo II recibió ayer a obispos estadounidenses que llegaron al Vaticano en el marco de consultas periódicas, llamada visitas "ad limina".
"Les aseguro que estoy cerca del pueblo estadounidense y rezo con vosotros por el fin del azote del terrorismo y por el nacimiento de una civilización de amor", recalcó Juan Pablo II.