Europa vivió ayer un nuevo día de altísimas temperaturas y de un calor fortísimo que está provocando una sequía preocupante e incendios peligrosos en algunas partes del viejo continente, como en Portugal, cuyo gobierno pidió a la OTAN ayuda para luchar contra las llamas que arrasan el país desde hace una semana.
Lisboa pidió a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que le preste aviones y helicópteros con el fin de luchar contra los incendios que ya dejaron 11 víctimas mortales en su territorio, indicó el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores.
"El ministerio envió al Centro euro-atlántico de coordinación de las reacciones en caso de catástrofe de la OTAN una petición del Consejo nacional de la planificación civil de urgencia", indicó Fernando Lima a la agencia de noticias Lusa.
Por su parte, la Comisión europea recibió ayer una petición de Portugal pidiendo una ayuda del Fondo europeo de solidaridad contra las catástrofes.
En España, varios incendios de bosques seguían activos en Extremadura (región del suroeste), donde una aldea de 800 habitantes, Casas de Millán, fue evacuada por precaución.
Atizados por los violentos vientos y las temperaturas elevadas que superan los 40 Celsius a la sombra, los tres incendios más importantes, localizados en la zona fronteriza con Portugal estaban controlados por los bomberos, apoyados por el Ejército y efectivos de los servicios de protección civil.
Más al norte, en las provincias de Avila y Salamanca (Castilla León, centro), un gran incendio estaba bajo control ayer por la mañana después de haber destruido 8,000 hectáreas de campos y matorral.
Temperaturas superiores a los 40 grados centígrados provocaron ayer otras cuatro muertes en España, dejando en 13 el total de víctimas esta semana.