La policía de Múnich confirmó que era falsa la bomba que llevaba el hombre que se había encerrado en el restaurante giratorio de la torre de televisión de la Villa Olímpica y amenazaba con hacerlo saltar por los aires.
Un comando especial de la policía logró reducir al hombre, un perturbado de nacionalidad alemana de unos 60 años, cuya identidad no ha sido revelada a la prensa, informó la policía muniquesa.