Un estudio mostró que las jóvenes que chequean su peso muy seguido no evitan con ello el exceso de kilos, pero sí pueden desarrollar conductas poco sanas. A los 15 años, Constanza no podía pasar más de 24 horas sin subirse a una pesa. "Incluso lo hacía varias veces al día. Y si en la noche pesaba más que en la mañana, al día siguiente no comía".
Como ella, muchos adolescentes, sobre todo del sexo femenino, creen que pueden controlar su peso corporal. Pero es un error.