Rusia prometió ayer trabajar para asegurar que todos permanezcan en la mesa de negociaciones entre seis países sobre las crisis nuclear de Corea del Norte, que se celebrarán esta semana, pero dijo que las posibilidades de un acuerdo eran "muy pobres".
Las emotivas protestas en Japón y Corea de Sur a favor y en contra del aislado régimen comunista norcoreano ilustraron el abismo al que se enfrentan los negociadores al aproximarse una reunión de tres días destinada a poner fin a 10 meses de estancamiento.
"Las posibilidades de alcanzar un acuerdo en la presente ronda de negociaciones en Pekín son, desgraciadamente, muy pobres", dijo el viceministro ruso de Exteriores, Alexander Losyukov, a la agencia rusa Interfax, en Pekín.
"Nos esforzaremos para llevar las conversaciones hacia adelante", aseguró Losyukov, quien encabeza la delegación rusa en las conversaciones. Diplomáticos de las dos Coreas, China, Japón y Rusia se reunirán en una exclusiva residencia de invitados del Estado chino desde mañana hasta el viernes. El subsecretario de EU, James Kelly, llegó a Pekín anoche, luego que lo hicieran los negociadores de Japón y Corea del Sur.